La tortilla más tradicional
Si hay una receta que define la cocina española por encima de cualquier otra, esa es la tortilla de patatas con cebolla. Y dentro de las tortillas, la versión con cebolla es la más extendida y la que más adeptos tiene. La cebolla pochada aporta un punto dulce y jugoso que complementa a la perfección el sabor de la patata y el huevo, creando ese equilibrio tan característico que hace que esta tortilla sea irresistible. Si ya probaste nuestra tortilla de patatas sin cebolla y quieres comparar las dos versiones, aquí tienes la excusa perfecta.
La cebolla, el ingrediente que lo cambia todo
La gran diferencia de la tortilla de patatas con cebolla está, como su nombre indica, en la cebolla. Y no vale añadirla cruda directamente, hay que pocharla bien a fuego medio junto con las patatas hasta que quede tierna, dorada y dulce. Ese proceso de pochado es el que libera los azúcares naturales de la cebolla y le da a la tortilla esa jugosidad extra que la hace tan especial. Si tienes prisa y la sacas antes de tiempo, no quedará igual.
El aceite, un detalle importante
Un punto que conviene tener en cuenta es el tipo de aceite que usas para freír las patatas y la cebolla. El AOVE es la opción correcta, pero que sea suave en sabor, porque lo importante es que los protagonistas sean la patata, la cebolla y el huevo. Un aceite demasiado intenso puede enmascarar esos sabores y desequilibrar el resultado final. Un aceite lo suficientemente suave permite que la tortilla de patatas con cebolla tenga un sabor espectacular.
El truco de la leche
Al igual que en versión sin cebolla, en la tortilla de patatas con cebolla añadimos un chorrito de leche al huevo batido antes de mezclar con las patatas y la cebolla. Es un detalle sencillo pero muy efectivo: consigue que la tortilla quede especialmente cremosa y suave por dentro, incluso cuando está bien cuajada. No hace falta mucho, un pequeño chorrito es suficiente para notar la diferencia.
El punto de la tortilla, a tu gusto
El momento del volteo siempre genera algo de respeto, pero con un plato plano del tamaño de la sartén y un movimiento rápido no tiene ningún misterio. En cuanto al punto de cocción, en esta receta tienes total libertad: si la prefieres más cuajada déjala un minuto más por cada lado, y si te gusta jugosa y cremosa por dentro respeta los tiempos al pie de la letra. Lo bueno de esta tortilla es que admite varias vueltas si lo necesitas, así que no hay excusa para que no salga a tu gusto.
¿Con cebolla o sin cebolla? El debate eterno
La tortilla de patatas es probablemente la receta española que más debate genera en las redes sociales y en cualquier reunión familiar. El equipo de tortilla de patatas con cebolla y el equipo sin cebolla llevan décadas enfrentados, y ninguno da su brazo a torcer. Lo cierto es que las dos versiones tienen su encanto y sus defensores, y la mejor forma de tener una opinión formada es probar las dos y quedarte con la que más te convenza.
Si quieres hacer la comparativa en casa, en el blog tienes también la receta de tortilla de patatas sin cebolla paso a paso, elaborada con los mismos ingredientes base para que la diferencia entre las dos versiones sea lo más clara posible.
Spoiler: en casa somos de ambos equipos. ¿Has probado a hacerla con calabacín? ¿O de boniato en lugar de patata?

Tortilla de patatas con cebolla casera perfecta
Ingredientes
Equipo
Instrucciones
- Pelamos y cortamos las patatas en rodajas finas, más o menos todas del mismo tamaño para que se pochen uniformemente. Pelamos y cortamos también la cebolla en juliana fina.
- En una sartén añadimos aceite de oliva virgen extra hasta tener un fondo de 1 dedo aproximadamente y calentamos a fuego medio.
- Cuando el aceite esté caliente añadimos la cebolla y sofreímos durante un minuto. Incorporamos las patatas, bajamos a fuego bajo-medio y cocinamos durante 10-15 minutos removiendo de vez en cuando, hasta que las patatas estén tiernas y la cebolla bien pochada y dorada. La señal de que están listas es que al partir las patatas con una espátula no ofrecen resistencia.
- Retiramos las patatas y la cebolla y dejamos templar un poco. Con ayuda de un colador vertemos el aceite en un vaso. Las gotas sueltas que quedan en la sartén las utilizaremos para terminar la tortilla sin necesidad de añadir más aceite.
- Batimos los huevos en un bol grande, añadimos sal al gusto y echamos un chorrito de leche, integrando bien todos los ingredientes hasta conseguir una mezcla homogénea.
- Añadimos las patatas y la cebolla escurridas y mezclamos bien con el huevo. Calentamos la sartén a fuego medio.
- Vertemos la mezcla en la sartén cuando esté caliente y dejamos cocinar durante 2-3 minutos hasta que se empiece a cuajar por los bordes. Es imprescindible que la sartén sea antiadherente para que el volteo salga bien.
- Con cuidado, colocamos un plato encima de la sartén y le damos la vuelta, cocinándola 1-2 minutos más. Si te gusta más cuajada puedes dejarla más tiempo, o darle más vueltas hasta que tenga el punto exacto que más te guste.
Notas
- Muy importante que la sartén que utilices sea antihaderente
- Si utilizas una sartén más pequeña la tortilla saldrá más gruesa y necesitará un poco más de tiempo para cocinarse bien por dentro
- Con estos tiempos de cocción, la tortilla saldrá cocinada por fuera y jugosa por dentro, si te gusta más cruda prueba a cocinarla solo 1 minuto por cada lado, y si te gusta más cuajada dale 1 minuto extra con cuidado de que no se queme por fuera.








