Tortilla de Patatas sin Cebolla: jugosa dentro y por fuera

La eterna discusión: ¿con o sin cebolla?

La tortilla de patatas sin cebolla es una de las pocas recetas en España hay pocas recetas que levanten tanta pasión como debate, y la gran pregunta siempre es la misma: ¿Sin cebolla está mejor que con cebolla? Aquí no vamos a entrar en el debate, y eso que en casa hay una guerra abierta con ambos tipos. Pero aquí te traigo la versión sin cebolla. Y no porque la versión con cebolla no esté rica, que lo está, sino porque pienso que la tortilla sin cebolla tiene un sabor más limpio, donde la patata y el huevo son los auténticos protagonistas sin que nada les quite el protagonismo.

El secreto está en las patatas

El punto de las patatas lo es todo en una buena tortilla, y más aún para nuestra tortilla de patatas sin cebolla ya que solo tiene 2 ingredientes principales. Tienen que freírse despacio, a fuego medio, hasta que estén completamente tiernas por dentro. La señal de que están en su punto es que al partirlas con una espátula no ofrecen resistencia. Si las sacas antes de tiempo, la tortilla quedará dura y sin esa textura cremosa que buscamos.

No tengas prisa en este paso, porque es el que marca la diferencia entre una tortilla mediocre y una tortilla de las que se recuerdan. Además si consigues ese punto donde la patata empieza a dorarse pero sigue totalmente tierna le darás a la tortilla de patatas una potencia de sabor increíble.

El truco de la leche

Uno de los detalles que más jugosidad aporta a esta receta, y además es el gran secreto, es el chorrito de leche que se añade al huevo batido antes de mezclar con las patatas. Es un truco sencillo que mucha gente no usa, pero que consigue que la tortilla quede especialmente cremosa y suave por dentro, incluso bien hecha. No hace falta mucho, con un pequeño chorrito es suficiente para notar la diferencia. No conviene pasarnos echando leche porque si no no cuajará bien nuestra tortilla de patatas sin cebolla, solo un chorrito, como más o menos un dedo. Pero también depende de la cantidad de huevos que lleve la tortilla de patatas.

La sartén antiadherente, imprescindible

Para que la tortilla salga bien, la sartén antiadherente no es opcional, es fundamental. Cuando viertes la mezcla de huevo y patata, la sartén tiene que estar bien limpia, sin aceite o con muy poco. A mi me gusta aprovechar los restos que quedan de aceite en la sartén al escurrir la patata para terminar de cocinar la tortilla. Pero muy importante la sartén tiene que ser antiadherente para que la tortilla no se pegue al darle la vuelta.

El momento del volteo es el que más respeto da, pero con un plato plano del tamaño de la sartén y un movimiento rápido y seguro no tiene ningún misterio. De echo si quieres ser un buen profesional de las tortillas debes tener en casa LA sartén de las tortillas. Así te saldrá la tortilla de patatas sin cebolla, con cebolla o como quieras de manera perfecta.

¿Más o menos hecha?

El punto de esta tortilla de patatas sin cebolla es también una cuestión de gustos. Hay quien la prefiere muy hecha y compacta, y quien la quiere jugosa y casi líquida por dentro. En esta receta, con 2-3 minutos por el primer lado y 1-2 minutos por el otro a fuego medio tienes el control total sobre el resultado. Si la quieres más cuajada, déjala un minuto más por cada lado. Si la prefieres jugosa, respeta los tiempos al pie de la letra y retírala antes de que cuaje del todo por el centro.

¿Y con cebolla?

Si quieres preparar la tortilla de patatas con cebolla te dejo aquí la receta.

Tortilla de patatas sin cebolla casera, crujiente por fuera y jugosa por dentro

Tortilla de Patatas sin Cebolla

Tortilla de patatas sin cebolla jugosa por fuera y por dentro, elaborada con patatas fritas en aceite de oliva virgen extra, huevo y un toque de leche para conseguir una textura cremosa perfecta. Una receta clásica española de toda la vida.
Tiempo de preparación 5 minutos
Tiempo de cocción 20 minutos
Tiempo Total 25 minutos
Raciones: 8 raciones
Plato: Aperitivo, Guarnición
Cocina: Española, Mediterránea
Calorías: 165

Ingredientes
  

  • 4 u Huevos XL
  • 3 u Patatas medianas
  • 20-30 ml Leche semidesnatada
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Equipo

  • 1 Sartén mediana
  • 1 Bol grande

Instrucciones

  • Pelamos y cortamos las patatas en rodajas finas más o menos todas del mismo tamaño para que se pochen uniformemente
  • En una sartén añadimos aceite de oliva virgen extra hasta tener un fondo de 1 dedo aproximadamente y calentamos a fuego medio
  • Cuando el aceite esté caliente añadimos las patatas, bajamos a fuego bajo-medio y freímos durante 10-15 minutos hasta que estén tiernas y empiecen a dorarse
  • Retiramos las patatas y dejamos templar un poco, y con ayuda de un colador vertemos el aceite en un vaso. Las gotas sueltas que quedan en la sartén las utilizaremos para terminar la tortilla y no añadir más aceite
  • Batimos los huevos en un bol, añadimos sal al gusto y echamos un chorrito de leche, integrando bien todos los ingredientes
  • Añadimos las patatas y mezclamos bien con el huevo, mientras tanto calentamos la sartén a fuego medio otra vez
  • Vertemos el huevo en la sartén cuando esté caliente y dejamos cocinar durante 2-3 minutos hasta que se empiece a cuajar por los bordes
  • Con cuidado, colocamos un plato encima de la sartén y le damos la vuelta, cocinándola 1-2 minutos más. Dependiendo de si te gusta más o menos cuajada puedes dejarla más tiempo.

Notas

  • Muy importante que la sartén que utilices sea antihaderente
  • Si utilizas una sartén más pequeña la tortilla saldrá más gruesa y necesitará un poco más de tiempo para cocinarse bien por dentro
  • Con estos tiempos de cocción, la tortilla saldrá cocinada por fuera y jugosa por dentro, si te gusta más cruda prueba a cocinarla solo 1 minuto por cada lado, y si te gusta más cuajada dale 1 minuto extra con cuidado de que no se queme por fuera.

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